Puntos negros, ¿cómo eliminarlos definitivamente?

Entendemos perfecto la lucha constante que sufrimos con los persistentes puntos negros. Los has visto (y sufrido) muchas veces en tu rostro, pero para poder deshacerte de ellos definitivamente debes conocer primero qué son y por qué aparecen. Básicamente, los puntos negros, al igual que las espinillas, son poros obstruidos por células muertas y exceso de sebo. Pero mientras que las segundas están cerradas, los puntos negros se mantienen abiertos y en contacto con los agentes contaminantes del aire. De ahí su color negro tan característico.

Los puntos negros pueden hacer parecer que tu piel está sucia, pero su aparición no tiene nada que ver con los hábitos de limpieza que tengas. Y aunque parezca imposible eliminarlos, te demostramos que puedes acabar con ellos definitivamente. ¿Cómo? Con estos sencillos consejos. Eso sí, debes ser constante e incorporarlos en tu rutina de belleza.

Prohibido apretarlos

Esta es la regla de oro que debes seguir desde el primer momento. NUNCA aprietes los puntos negros con los dedos. Y es que tus manos están llenas de bacterias, así que si las usas para 'limpiar' tu rostro de puntos negros, te arriesgas a que estas se extiendan y provoquen una infección.

Limpia con profundidad

Una buena limpieza facial es fundamental si queremos acabar con los puntos negros. Lávate la cara dos veces al día para acabar con todo rastro de maquillaje e impurezas que puedan quedar en la piel y obstruir los poros. Esto acabará con las bacterias y hará que disminuyan las posibilidades de que los poros se obstruyan. Sabemos que da mucha pereza hacerlo, y más si llegas cansada del trabajo, pero puedes utilizar un producto de triple acción como nuestro GEL MICELAR 3 en 1 (desmaquilla + limpia + humecta), limpia profundamente eliminando las partículas de suciedad acumuladas durante el día por la contaminación y otros factores externos. Además, gracias a sus ingredientes limpia y mantiene la hidratación natural de tu piel, sin resecarla.

Exfolia tu piel

Al menos dos veces por semana. Como ya hemos explicado, los poros obstruidos son la principal causa de la aparición de los puntos negros y, si no se tratan de forma correcta, pueden dar lugar a manchas y acné. Con la exfoliación conseguimos eliminar las células muertas y los agentes contaminantes del rostro. Para ello, lo mejor es utilizar un exfoliante suave que llegue a la raíz de los puntos negros pero no irrite la piel.

Usa una mascarilla de arcilla

Este tipo de mascarillas son un gran aliado para limpiar la piel en profundidad porque contribuyen a cerrar los poros y evitan que se obstruyan. Para las pieles grasas es recomendable aplicarla dos veces por semana. Para las pieles secas basta con una sola vez.

Otros consejos como beber la cantidad de agua adecuada al día y alimentarse de manera equilibrada ayudarán a reducir la cantidad de los puntos negros.  Evidentemente, tocarse la cara con las manos sucias hará que las bacterias penetren en el rostro.

Por eso, también es mucho mejor  llevar el cabello recogido o hacia atrás, para que el sebo del cuero cabelludo no entre en contacto con la cara.


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